Desde tubos pesados hasta point breaks suaves y divertidos, este tramo de la costa oaxaqueña está lleno de olas de clase mundial. Con sus años de experiencia, Pelos se asegura de que encuentres las mejores olas para cualquier condición.
Uno de los point breaks más pesados del mundo, y Pelos puede llevarte ahí. Piensa en paredes de doble altura, tubos gruesos, cuadrados, drops verticales, y comprometidos. Esto es agua seria: caídas al aire, aterrizajes fuertes, y el tubo de tu vida. Recompensa a quienes llegan en forma, seguros y bien entrenados. Estrictamente para surfistas avanzados y profesionales.
Una de las olas más perfectas y divertidas del mundo. Entuba desde detrás de la roca, abre en una pared limpia para hacer giros por el medio, y luego lanza tubos rápidos y secciones de aéreos. Es la ola soñada para surfistas intermedios con confianza y avanzados, y no es ningún secreto, así que se llena de gente. Ahí afuera ayuda tener un padrino en el lineup que conozca el orden local. Pelos es esa conexión.
Una de las olas más divertidas y nobles de la zona. Del pecho la mayoría de los días y a veces por encima de la cabeza, es suave y juguetona, una sesión relajada donde puedes trabajar tus giros sin preocuparte por revolcones. Sigue siendo un point break de verdad, con recorridos largos y hermosos y algún que otro tubo. Trae tu fish o una tabla divertida y quédate a surfear todo el día.
Paredes hermosas de energía media que se mantienen suaves pero con suficiente empuje para algún tubo mediano y recorridos largos y curveados. Es una de las olas más largas de la zona, así que ven listo para que te ardan las piernas. Es el lugar perfecto para probar tu quiver y trabajar surf de alto rendimiento, y se mantiene con muy poca gente.
Cuando baja el swell y todos los demás se salen del agua, el día no ha terminado. En México siempre hay una ola si sabes dónde buscar. En días chicos de dos a tres pies, Pelos conoce las bocas de río con bancos de arena que siguen funcionando, regalando tubos divertidos, alcanzables, días perfectos y tranquilos de surf.
De diciembre a abril, la costa se calma, trayendo agua tibia, lineups vacíos y beach breaks divertidos del pecho a la cabeza. Son olas nobles y juguetonas, perfectas para acumular sesión tras sesión y afinar tu surf. Como siempre, la magia está en saber a dónde ir, y eso es justo lo que Pelos aporta.
El invierno también es cuando Pelos ofrece clases de surf (de diciembre a abril), la ventana ideal para que quienes aún están construyendo su base encuentren su ritmo. ¿Planeas un viaje de invierno o quieres saber más sobre las clases? Ponte en contacto.